Hoy en PROA[1] –
revista de La Nación – se presenta un simpático recuento de las más absurdas e
ingeniosas respuestas que dan los estudiantes en los exámenes. En ellas, el
humor y el ingenio juvenil se combinan con la ignorancia para hacernos reír...
o llorar. Pero el tema es serio. El periodista – Arturo Pardo – me pidió
opinión sobre esa técnica tan usada por estudiantes de todas las épocas para
responder aquellas preguntas cuya respuesta no conocen: el “bateo”. Por razones
de espacio, el reportaje apenas indica parte de mi respuesta por lo que
aprovecho este espacio para adjuntarla completa.
Como la mayoría,
pensé por mucho tiempo que eso de "batear" entendido como técnica de
responder en un examen significaba simplemente escoger al azar una alternativa
cuando no se sabía cuál era la respuesta correcta, algo así como tirar una
moneda para escoger entre falso y verdadero, o usar el tin-marin-de-do-pingüé…
para responder una pregunta de selección múltiple.
Eso creí hasta que
un día un amigo me oyó usar la frase en ese sentido y me preguntó ¿vos no sabés
mucho de béisbol, verdad? ¿Por qué? -dije. Porque "batear"… es
exactamente lo contrario de lo que estás diciendo, y me explicó:
Independencia: la responsabilidad de la convivencia
Leonardo Garnier, Ministro
de Educación Pública de Costa Rica
Cumplimos
190 años de vida independiente. ¿Qué queremos decir con eso? El Diccionario define
la independencia como libertad – especialmente la de un Estado que no es
tributario ni depende de otro – pero nos dice que es algo más: es entereza, es firmeza
de carácter.
La
independencia es un hecho social: no es independiente quien está solo o
aislado. Vivimos siempre con otros: con otros países, con otras personas, con
otros sectores, con otros grupos. Nuestra independencia, nuestra libertad, es siempre
una libertad condicional, una independencia relativa a otros. Por eso, si por
un lado la independencia apunta hacia la libertad, por el lado de la
convivencia apunta a un segundo elemento consustancial de la libertad: la
responsabilidad. Sin responsabilidad no hay independencia, sino autarquía. Sin
responsabilidad no hay libertad, sino cinismo.
Leonardo Garnier, Ministro
de Educación Pública, Costa Rica
Normalmente
me habría resultado fácil escribir un artículo vinculando los temas de “el
trabajo y la fiesta” con relación a nuestra vida, a la relación con nuestros
amigos, a la vida en familia. Y digo que habría sido simple porque siempre he
creído que la vida es Vida con mayúscula y completa, que no debemos permitir
que un aspecto particular se ensanche tanto como para desequilibrarnos y acabar
aplastando a los demás: la vida no debe ser una juerga permanente, un “viva la
Pepa” que descuide las responsabilidades, el trabajo, la atención y el cuidado
de nuestros seres queridos; pero tampoco debe ser un tiempo capturado exclusiva
y excesivamente por el trabajo y los deberes, sin dejar tiempo ni espacio a la
familia, al disfrute del ocio, a una buena comida largamente conversada con los
amigos, a un rato frente al televisor viendo – ojalá – una buena película o
leyendo un buen libro. En fin, me habría sido fácil responder que la vida, la
buena vida, debe estar compuesta por un sano balance entre todos sus aspectos.
El
proyecto “cerrando brechas en educación” recientemente anunciado por la
Presidenta en el contexto del Acuerdo Social Digital apunta a un objetivo
fundamental: el acceso universal y solidario a la tecnología digital y la
conectividad de banda ancha para transformar el proceso de enseñanza y
aprendizaje, la gestión docente y la gestión administrativa de los centros
educativos.
Leonardo Garnier, Ministro de Educación Pública, Costa Rica
No
son 360 arrobas, como en las viejas medidas, ni tampoco hablamos de un cambio
de 360 grados que – lógicamente – nos dejaría en el mismo lugar en que estamos.
Es más bien un juego de palabras y símbolos que denota la necesidad de ascender
en espiral: de avanzar rápidamente, sí, pero aprendiendo de todo lo que hemos
venido haciendo en Costa Rica en el campo de la informática educativa, que no
es poco.
Los
seres humanos solemos endiosar a nuestros héroes: darles escala sobrehumana,
perfecta, casi divina. De alguna manera esto se refleja en el encanto que nos
provocan los súper héroes; hace apenas tres días en Puerto Viejo de Sarapiquí,
celebrando las batallas de Sardinal y La Trinidad, preguntaba a los estudiantes
cuáles eran sus héroes favoritos y todos repetían: Supermán, Batman, el Hombre
Araña… personajes que se caracterizan por sus poderes, sus armas ultramodernas
y, claro, por un pequeño detalle: los súper héroes no existen más que en las
tiras cómicas y las películas.
Por
eso, no esperemos que nuestros problemas sean resueltos por algún súper héroe.
Y, por eso mismo, no empequeñezcamos a nuestros verdaderos héroes haciéndolos parecer
sobrehumanos, perfectos, imaginarios; porque su grandeza radica, precisamente,
en su escala humana; en haber sabido comportarse como héroes a pesar de sus
pequeñeces, sus temores, sus imperfecciones, sus dudas, sus ambiciones y sus
debilidades.
¿Qué significa para un estudiante
su escuela, su colegio? Esa es la pregunta que debemos hacernos hoy… y cada día
de este calendario, hasta que entendamos algo que debiera resultarnos obvio:
solo tendremos buenas escuelas y colegios cuando para cada estudiante, para
cada docente, para cada director o directora y para los padres y madres de
familia, su escuela sea realmente su
escuela, su colegio sea realmente su colegio.
Leonardo
Garnier Ministro de Educación Pública, Costa Rica: Diciembre 15, 2010
A veces nos hacemos esa pregunta y la respondemos nosotros mismos,
como pensando por ellos: imaginamos “cartas al niño” imposibles de satisfacer.
De alguna manera, creemos que los niños son un poco como nosotros los adultos:
siempre insatisfechos, siempre comparándonos con los demás, siempre deseando
una vida distinta a la que tenemos, queriendo tener lo que tiene el vecino y
sufriendo por no tenerlo; siempre menospreciando lo que tenemos, sobre todo aquello
que tiene más valor… aunque no tenga precio.
Pero ¿qué quieren realmente nuestros niños? ¿Qué dicen nuestros
niños cuando de verdad los escuchamos?
Hace ya casi cuarenta años,
cuando José Figueres impulsaba la creación de la Orquesta Sinfónica Nacional,
la Sinfónica Juvenil y la Infantil, se dio una discusión que tal vez hoy parecería
bizarra: se alzaron las voces (en particular de mis colegas economistas) contra
ese despilfarro de dinero: ¡lo que el país necesitaba era producir!” se dijo.
En lo mejor del debate, y mientras visitaba un gran lote de tractores recién llegados a Costa Rica, don Pepe
pronunció una simple frase que acabó con el debate: “¿Para qué tractores sin
violines?” – dijo.
Leonardo Garnier, Ministro deEducación Pública, Costa Rica
La independencia,uno de los valores más importantes de la vida nacional, se celebra en un díadeterminado – cada quince de setiembre – recordando eventos ocurridos enGuatemala otro quince desetiembre, allá por 1821.
Pero laIndependencia, como todos los eventos históricos, no fue algo que ocurriera dela noche a la mañana, sino fruto de un largo proceso en el que se fueronacumulando las condiciones para que quisiéramos y pudiéramos serindependientes; las condiciones para que un pueblo fuera forjando su identidadde nación y consolidara sus sueños, los sueños comunes de sus habitantes.
En el caso deCosta Rica, varias décadas fueron testigo del surgimiento de ese espíritunacional, de esa creciente sensación y convicción de una nacionalidad propia ydistinta que, por eso mismo, anhelaba una vida independiente.
(Pieza preparada para ser presentada el 13 de setiembre en la frontera Costa Rica - Nicaragua, con motivo del paso de la antorcha de la Independencia; lamentablemente no se consiguió un acuerdo que permitiera la presentación de esta pieza, por lo que se estrenó la noche del 13 de setiembre de 2010 en el Parque de Liberia, al llegar la antorcha a esa ciudad. La representación estuvo a cargo de estudiantes del Colegio Artístico Felipe Pérez)
Con una maleta,
viene cruzando la frontera Rubén Darío. Es joven, viste de manera humilde. Lo
detiene un policía.
Policía: Oiga usted, ¿sus papeles?
(Darío lo observa. No sabe cómo interpretar sus
palabras)
¿Me oyó bien?.
¡Muéstreme sus papeles!
Darío: Perdón oficial, perdón. Se refiere usted a mi
pasaporte…claro. Disculpe usted (se ríe de sí mismo)
Policía: ¿Y de qué otra cosa le podría estar hablando?
Esto es una frontera. Papel se escribe con P de Pasaporte y de Permiso.
Darío: Bueno, también podría escribirse con P de
Paciencia, y de persona…
Policía: (Lo observa retador) No, aquí Papel se escribe
con P de Policía… oyó…Papá…
Darío: Ah, muy bien, entonces perdone usted, con p de
poeta. Mi nombre es Rubén Darío…
MEP optimista por baja en deserción a medio período
Johan Umaña V. Publicado: 2009/10/13
La baja en la deserción por tercer año consecutivo, luego de las vacaciones de medio período, mantiene optimista al Ministerio de Educación Pública (MEP) respecto a que los estudiantes sigan asistiendo a clases. Los datos muestran que, en el 2006, unos 27.125 estudiantes de primaria, secundaria y otras modalidades educativas no volvieron a clases en agosto. Sin embargo, este año esa cifra se redujo a 19.724 alumnos, lo cual significa una reducción de más de una cuarta parte (27,3%) en tres años.
Inseguridad informática permite alterar datos de educadores
Jairo Villegas: La Nación, Setiembre 19, 2009
El sistema informático de la Dirección General del Servicio Civil, utilizado para reclutar educadores, permite a terceros ingresar con el nombre de un maestro, obtener una nueva clave de seguridad y cambiar sus datos. Para ello, solo se requiere el nombre completo y número de cédula del docente que se postuló para una de las plazas del Ministerio de Educación Pública (MEP). De esta forma, el usurpador puede variar los lugares donde el profesor desea trabajar, y modificar la categoría (grupo profesional) u otros datos. Esta información es vital porque, por ejemplo, el MEP cubre las plazas vacantes de San José con los postulantes que obtienen mejor calificación y piden trabajo para esa provincia.
La pandemia por la gripe AH1N1 obligó al alargamiento de las vacaciones por una semana, pero el curso lectivo se reanudará definitivamente el lunes 27, como adelantó DIARIO EXTRA ayer.
La educación secundaria alcanzó este año en el país la cobertura más alta de la historia gracias a cambios que hizo el Ministerio de Educación (MEP) en el sistema de evaluación de los alumnos.
82,7% de jóvenes entre 13 y 17 años acuden este año a colegios / 12.000 jóvenes más, sobre todo de octavo año, llegan a clases en este curso / Permitir a alumnos reprobados adelantar materias influye en resultado.